LA CUOTA DE PLUSVALIA

Grado de explotación de la fuerza de trabajo

La plusvalía que el capital desembolsado C, arroja en el proceso de producción, o sea, la valorización del valor del capital desembolsado C, se presenta a primera vista como el remanente del valor del producto sobre la suma del valor de sus elementos de producción.

El capital C se descompone en dos partes: una suma de dinero, c, invertida en medios de producción, y otra suma de dinero, v, invertida en fuerza de trabajo; c representa la parte de valor convertida en capital constante, v, la que se convierte en capital variable. Al comenzar el proceso, C, es, por tanto, = c + v, por ejemplo, el capital de 500 libras esterlinas desembolsado = 410 libras esterlinas (c) + 90 libras esterlinas (v). Al terminar el proceso de producción, brota una mercancía cuyo valor es = (c + v) + p, representando por p la plusvalía: así, por ejemplo, 410 libras esterlinas (c) + 90 libras esterlinas (v) + 90 libras esterlinas (p). El capital primitivo C se ha convertido en C', de 500 libras esterlinas en 590.

La diferencia entre ambas cantidades es = p, representa una plusvalía de 90. Como el valor de los elementos de producción es igual al valor del capital desembolsado, resulta en realidad una redundancia decir que, el remanente del valor del producto sobre el valor de sus elementos de producción equivale a la valorización del capital desembolsado, o sea, a la plusvalía obtenida.

Sin embargo, esta redundancia merece ser analizada un poco detenidamente. Lo que se compara con el valor del producto es el valor de los elementos de producción absorbidos para crearlo. Ahora bien; hemos visto que la parte del capital constante empleado que se invierte en medios de trabajo no transfiere al producto más que un fragmento de su valor, mientras que el resto persiste bajo la forma en que existía con anterioridad. Como esta parte no desempeña ningún papel en el proceso de creación de valor, prescindimos de ella. Nuestros cálculos no variarán en lo más mínimo por tomarla en consideración.

Supongamos que c = 410 libras esterlinas, representa materias primas por valor de 312 libras esterlinas, materias auxiliares por valor de 44 libras esterlinas y 54 libras esterlinas por la maquinaria que se desgasta en el proceso, asignando a la maquinaria empleada un valor de 1054 libras esterlinas.

Como valor desembolsado para crear el del producto, solo incluimos en nuestros cálculos las 54 libras esterlinas que la maquinaria pierde por su funcionamiento y que transfiere, por tanto, al producto. Si incluyésemos en el cálculo las 1000 libras que siguen existiendo bajo su forma anterior, en forma de máquina de vapor, etc., no tendríamos más remedio que poner esta cantidad en ambas columnas, en la del valor desembolsado y en la del valor del producto, con lo que obtendríamos, respectivamente, 1500 y 1590 libras esterlinas.

La diferencia o plusvalía seguiría siendo, por tanto, de 90 libras esterlinas. Por consiguiente, si otra cosa no se desprende de la posición, entendemos siempre por capital constante desembolsado para la producción del valor, solamente el de los medios de producción absorbidos para producirlo. Sentado esto, volvemos a la fórmula C = c + v que, al transformarse en C' = (c + v) + p, transforma a C en C'.

Sabemos que el valor del capital constante se limita a reaparecer en el producto. Es decir, que el producto de valor que brota en el proceso como algo realmente nuevo se distingue del valor del producto conservado en ese proceso; por consiguiente, no es, como parece a primera vista, (c + v) + p o, lo que es lo mismo, (410 libras esterlinas (c) + 90 libras esterlinas (v) + 90 libras esterlinas (p), sino v + p, o lo que es lo mismo 90 libras esterlinas; no 590 libras esterlinas sino 180.

Si s capital constante, fuese = 0, o, dicho, en otros términos, si existiesen ramas de producción en que la capitalista no necesite emplear ningún medio de producción producido, ni materias primas, ni materias auxiliares, ni instrumentos de trabajo, sino simplemente las materias brindadas por la naturaleza y la fuerza de trabajo, no habría porque transferir al producto parte alguna de valor constante.

Este elemento de valor del producto, representado en nuestro ejemplo por 410 libras esterlinas, desaparecería, pero el producto de valor de 180 libras esterlinas, con 90 de plusvalía, seguiría teniendo la misma magnitud que si c representase la suma máxima de valor. Tendríamos C = (0 + v) = v, y C', o sea el capital valorizado, = v + p y C', exactamente igual que antes, = p. Por el contrario, si p, fuese = 0, o, dicho en otros términos si la fuerza de trabajo cuyo valor se desembolsa en el capital variable sólo produjere una equivalente, tendríamos que C = c + v, y C' (el valor del producto) = (c + v) + 0, y por tanto C = C'. Es decir que el capital desembolsado no habría rendido valor alguno.

Sabemos ya, en efecto que la plusvalía no es más que el resultado de los cambios de valor que se operan en v, es decir, en la parte del capital, invertida en fuerza de trabajo; que, por tanto, v + p = v + A v (v más incremento de v). Lo que ocurre es que los cambios reales de valor y la proporción en que el valor cambia aparecen oscurecidos por el hecho de que, al crecer la parte variable, crece también el capital total desembolsado. De 500 se convierte en 590. Para analizar el proceso en toda su pureza hay que prescindir, pues, de aquella parte del valor del producto en que el valor del capital constante se limita a reaparecer, cifrando por consiguiente en 0 el capital constante y aplicando así una ley matemática que consiste en operar con magnitudes variables y constantes, de tal modo que está sólo se relacionen con aquéllas por medio de una suma o de una sustracción.

Otra dificultad es la que oponen la forma primitiva del capital variable. Así, en nuestro ejemplo anterior, C' = 410 libras esterlinas capital constante + 90 libras esterlinas capital variable + 90 libras esterlinas plusvalía. Pero, estas 90 libras esterlinas son una magnitud dada, constante, razón por la cual parece incongruente considerarlas como magnitud variable.

Sin embargo, las 90 libras esterlinas (v) o 90 libras de capital variable no son aquí, en realidad, más que un símbolo del proceso que recorre este valor. La parte de capital desembolsada para comprar fuerza de trabajo en una cantidad determinada de trabajo materializado; es, por tanto, una magnitud de valor constante, ni más ni menos que el valor de lafuerza de trabajo comprada.

Pero, en el proceso de producción, las 90 libras esterlinas desembolsadas ceden el puesto a lafuerza de trabajo puesta en acción, el trabajo muerto cede el puesto al trabajo vivo, una magnitud estática es sustituida poruna magnitud dinámica, la magnitud constante se ve desplazada por una magnitud variable. Resultado de esto es lareproducción de v más el incremento de v. Desde el punto de vista de la producción capitalista, todo este proceso no es másque la propia dinámica del valor constante primitivo que se invierte en la fuerza de trabajo. Es a éste a quien se abona encuenta el proceso y sus frutos. Y si la fórmula de 90 libras esterlinas de capital variable o valor que se valoriza nos parececontradictoria, ella no hace más que reflejar una contradicción inmanente a la producción capitalista.

A primera vista, parecerá extraño que cifremos el capital constante en 0. Y, sin embargo, está operación se está produciendo a cada paso, todos los días. Así, por ejemplo, si queremos calcular lo que gana Inglaterra, con la industria de algodón lo primero que tenemos que hacer es descontar el precio de algodón abonado por ella a los Estados Unidos, a la India, a Egipto, etc., es decir, reducir a 0 el valor del capital que se limita a reaparecer en el valor del producto.

Cierto es que no sólo tiene una gran importancia económica la relación entre la plusvalía y la parte de capital de que brota directamente y cuyos cambios de valor expresa, sino también su relación con el capital total desembolsado. Por eso estudiamos detenidamente esta relación en el libro tercero de nuestra obra. Para valorizar una parte del capital invirtiéndola en fuerza de trabajo, no hay más remedio que invertir otra parte en medios de producción. Para que el capital variable funcione, tiene necesariamente que desembolsarse capital constante en las proporciones adecuadas, según el carácter técnico concreto del proceso de trabajo. Sin embargo, el hecho de que para operar un proceso químico hagan falta retortas y otros recipientes, no quiere decir que no podamos prescindir de estos recipientes en el análisis del proceso. Si se trata de estudiar la creación y los cambios de valor por sí mismos, es decir, en toda su pureza, los medios de producción, o sean, las formas materiales en que toma cuerpo el capital constante, se limitan a suministrarnos la materia en que se plasma la fuerza fluida, creadora de valor; por tanto, la naturaleza de esta materia, sea algodón o hierro, es indiferente. Asimismo, es indiferente su valor. Basta con que exista en proporciones suficientes para poder absorber la cantidad de trabajo que ha de desplegarse durante el proceso de producción. Siempre y cuando que esas proporciones existan, su valor puede crecer o disminuir, o puede incluso carecer en absoluto de valor, como la tierra y el mar, sin que ello afecte para nada al proceso de creación del valor y de sus cambios. Teniendo en cuenta todo esto, comenzamos reduciendo a 0 el capital constante.

De este modo, el capital desembolsado se reduce de c + v a v, y el valor del producto (c + v) + p al producto del valor (v + p). Suponiendo que el producto del valor sea = 180 libras esterlinas, en las que se materializa el trabajo desplegado durante todo el proceso de producción, tendremos que deducir el valor del capital variable = 90 libras esterlinas para obtener la plusvalía = 90 libras esterlinas. La cifra de 90 libras esterlinas = p expresa aquí la magnitud absoluta de la plusvalía creada. Su magnitud proporcional, o sea la proporción en que se ha valorizado el capital variable, depende, evidentemente, de la razón entre la plusvalía y el capital variable, expresándose en la fórmula p / v.

En nuestro ejemplo anterior será, por tanto, de 90/90 = 100 por 100. Esta valorización proporcional del capital variable o esta magnitud proporcional de la plusvalía es la que yo llamo cuota de plusvalía. Veíamos más arriba que, durante una etapa del proceso de trabajo, el obrero se limita a producir el valor de su fuerza de trabajo, es decir, el valor de sus medios de subsistencia. Pero, como se desenvuelve en un régimen basado en la división social del trabajo, no produce sus medios de subsistencia directamente, sino en forma de una mercancía especial, hilo, por ejemplo, es decir, en forma de un valor igual al valor de sus medios de subsistencia o al dinero con que los compra. La parte de la jornada de trabajo dedicada a esto será mayor o menor según el valor normal de sus medios diarios de subsistencia, o, lo que es lo mismo, según el tiempo de trabajo que necesite, un día con otro, para su producción. Si el valor de sus medios diarios de subsistencia viene a representar una media de 6 horas de trabajo materializadas, el obrero deberá trabajar un promedio de 6 horas diarias para producir ese valor. Si no trabajase para el capitalista sino para sí, como productor independiente, tendría forzosamente que trabajar, suponiendo que las demás condiciones no variasen, la misma parte alícuota de la jornada, por término medio, para, producir el valor de su fuerza de trabajo, y obteniendo con él los medios de subsistencia necesarios para su propia conservación y reproducción. Pero, como durante la parte de la jornada en que produce el valor diario de su fuerza de trabajo, digamos 3 chelines, no hace más que producir un equivalente del valor ya abonado a cambio de ella por el capitalista; como, por tanto, al crear este nuevo valor, no hace más que reponer el valor del capital variable desembolsado, esta producción de valor presenta el carácter de una mera reproducción. La parte de la jornada de trabajo en que se opera esta reproducción es la que yo llamo tiempo de trabajo necesario, dando el nombre de

trabajo necesario al desplegado durante ella.5 Necesario para el obrero, puesto que es independiente de la forma social de su trabajo. Y necesario para el capital y su mundo, que no podría existir sin la existencia constante del obrero.

La segunda etapa del proceso de trabajo, en que el obrero rebasa las fronteras del trabajo necesario, le cuesta, evidentemente, trabajo, supone fuerza de trabajo desplegada, pero no crea valor alguno para él. Crea la plusvalía, que sonríe al capitalista con todo el encanto de algo que brotase de la nada. Esta parte de la jornada de trabajo es la que yo llamo tiempo de trabajo excedente, dando el nombre de trabajo excedente (surplus labour) al trabajo desplegado en ella. Y, del mismo modo que para tener conciencia de lo que es el valor en general hay que concebirlo como una simple materialización de tiempo de trabajo, como trabajo materializado pura y simplemente, para tener conciencia de lo que es la plusvalía, se la ha de concebir como una simple materialización de tiempo de trabajo excedente, como trabajo excedente materializado pura y simplemente. Lo único que distingue unos de otros los tipos económicos de sociedad, v. gr. La sociedad de la esclavitud de la del trabajo asalariado, es la forma en que este trabajo excedente le es arrancado al productor inmediato, al obrero.

Como el valor del capital variable = al valor de la fuerza de trabajo comprada por él, y el valor de ésta determina la parte necesaria de la jornada de trabajo, y a su vez la plusvalía está determinada por la parte restante de esta jornada de trabajo, resulta que la plusvalía guarda con el capital variable la misma relación que el trabajo excedente con el trabajo necesario, por donde la cuota de plusvalía:

Ambas razones expresan la misma relación, aunque en distinta forma: la primera en forma de trabajo materializado, la segunda en forma de trabajo fluido.

La cuota de plusvalía es, por tanto, la expresión exacta del grado de explotación de la fuerza de trabajo por el capital o del obrero por el capitalista.

En nuestro ejemplo, el valor del producto era = (410 libras esterlinas (c) + 90 libras esterlinas (v) + 90 libras esterlinas (p)), y el capital desembolsado = 500 libras esterlinas. Como la plusvalía, aquí, es = 90 y el capital desembolsado = 500, procediendo por la vía acostumbrada de cálculo llegaríamos al resultado de que la cuota de plusvalía (que se confunde con la cuota de ganancia) es = 18 por 100, porcentaje cuya pequeñez emocionaría a Mr. Carey y a otros armonicistas. 

no es, por tanto 90/500, sino 90/90, o sea del 100 por 100, es decir, más del quíntuplo del grado aparente de explotación.

Así, pues, aunque no conozcamos, en el caso concreto, la duración absoluta de la jornada de trabajo, ni el periodo del proceso de trabajo (días, semanas, etc.), ni conozcamos tampoco, finalmente, el número de obreros que el capital variable de 90 libras esterlinas pone en acción simultáneamente, la cuota de plusvalía p/v nos revela con toda precisión, por su precisión, por su convertibilidad en la proporción que media entre las dos partes integrantes de la jornada de trabajo. Esta proporción es del 100 por 100. 

Es decir, que el obrero trabaja la mitad de la jornada para sí y la otra mitad para el capitalista.

El método para calcular la cuota de plusvalía es, pues, concisamente expuesto, éste: se toma el valor total del producto y se reduce a cero el valor del capital constante, que no hace más que reaparecer en él. La suma de valor restantees el único producto de valor realmente creado en el proceso de producción de la mercancía.

Fijada la plusvalía, ladeducimos de este producto de valor para encontrar el capital variable. Si conociendo éste, deseamos fijar la plusvalía, seprocede a la inversa. Encontrados ambos factores, no queda más que la operación final: calcular la relación entre laplusvalía y el capital variable, p / v

A pesar de lo sencillo que es este método, creemos conveniente ilustrar al lector con algunos ejemplos acerca de las ideas que le sirven de base, ideas desacostumbradas para él.

Sea el primer ejemplo el de una hilandería de 10,000 husos "Mule", que produzcan hilo núm. 32 con algodón americano, fabricando una libra de hilo a la semana en cada huso. Supongamos que el desperdicio sea el 6 por 100. Según esto, al cabo de la semana se convertirán 10,600 libras de algodón en 10,000 libras de hilado y 600 libras de desperdicio.

En abril de 1871, este algodón se cotiza a 7 3/4 peniques la libra, lo que representa, en números redondos, 342 libras esterlinas para las 10,600 libras de algodón. Los 10,000 husos, incluyendo la maquinaria preparatoria del hilado y la máquina de vapor, salen a 1 libra esterlina por cada huso, o sea 10,000 libras esterlinas en total. Su desgaste se cifra en 10 por 100 =1,000 libras esterlinas, o sean 20 libras esterlinas semanales.

El alquiler de los locales de la fábrica asciende a 300 libras esterlinas, 6 libras por semana. Carbón (a razón de 4 libras por hora y caballo de fuerza, para 100 caballos de fuerza [contador] y 60 horas por semana, incluyendo la calefacción de los locales): 11 toneladas a la semana, a 8 chelines y 6 peniques la tonelada, cuestan en números redondos, 41/2 libras esterlinas semanales; gas, 1 libra esterlina a la semana; aceite, 41/2 libras esterlinas por semana; otras materias auxiliares, 10 libras esterlinas semanales.

Como se ve, la parte de valor constante asciende a 378 libras esterlinas por semana. Los salarios se cifran en 52 libras esterlinas semanales.

El precio del hilado es de 121/4 peniques la libra, por tanto, 10,000 libras = 510 libras esterlinas; la plusvalía, 510 - 430 = 80 libras esterlinas.

Reducimos a 0 la parte del valor constante de las 378 libras esterlinas, porque no interviene para nada en la creación del valor semanal. Queda, pues, un producto semanal de valor de 132 = 52 (v) + 80 (p) libras esterlinas.

La cuota de plusvalía es, por tanto, de 80/52 =153 11/13 por 100. Suponiendo que la jornada de trabajo sea de diez horas por término medio, obtendremos este resultado:

trabajo necesario == 3 31/33 horas; trabajo excedente = 6 2 /33 horas.

Jacob establece, para el año 1815, señalando al trigo un precio de 80 chelines el quarter y una cosecha media de 22 bushels por acre, lo que representa un rendimiento de 11 libras esterlinas por acre, el siguiente cálculo, que, si bien es bastante defectuoso, por haber sido compensadas ya en él diferentes partidas, sirve perfectamente para nuestros fines.

Producción de valor por acre

Simiente de trigo: --------------------------- 1 libra 9 chel.

Abono: ----------------------------------------- 2 libras 10 chel.

Salarios: -------------------------------------- 3 libras 10 chel.

Total: ------------------------------------------ 6 libras 29 chel.

Diezmos, plazos, tasas: ------------------ 1 libra 1 chel.

Renta: ----------------------------------------- 1 libra 8 chel.

Ganancia del arrendatario e intereses: 1 libra 2 chel.

Total: ------------------------------------------ 3 libras 11 chel.

Aquí, la plusvalía, siempre partiendo de la premisa de que el precio del producto == su valor, aparece distribuida entre distintas rúbricas: ganancia, intereses, diezmos, etc. Para nosotros, estas rúbricas son indiferentes.

Sumándolas, obtenemos una plusvalía de 3 libras esterlinas y 11 chelines.

Las 3 libras esterlinas y 19 chelines de simiente y abono las reducirnos a cero, como capital constante. Y nos queda un capital variable desembolsado de 3 libras esterlinas y 10 chelines, con el cual se produce un valor nuevo de 3 libras esterlinas y 10 chelines y 3 libras esterlinas y 11 chelines.

Es decir, que el obrero, invierte más de la mitad de su jornada de trabajo en producir una plusvalía que varias personas se reparten luego con diversos pretextos.

La plusvalía mundial capitalista, es la utilidad social o margen de beneficio generado como resultado de la diferencia entre el costo de producción y el precio al que se vende o se realiza los bienes, servicios y/o mercancías en el mercado capitalista. El trabajo humano, su fuerza productiva hace parte importante dentro de los costos de producción, pero al ser marginado tanto de la participación en la propiedad de las empresas capitalistas, como de la plusvalía, utilidad o margen de beneficio, su ingreso económico tiende a permanecer justo en lo necesario para su supervivencia.

El capitalismo convierte la plusvalía en mercancía al crear el mercado financiero de valores, donde la plusvalía circula como dinero totalmente independiente de la circulación de mercancías, en instituciones privadas no controladas, como las bolsas de valores, entidades bancarias de endeudamiento financiero, agregando valor al capital social en manos de los capitalistas financieros, con lo cual se apropian del liderazgo económico de forma privada y del poder social sin control de las constituciones nacionales, sus leyes y sus estados que están a su servicio. El dinero circulante controlado por los capitalistas financieros, se convierte en un derecho privado con valor adquisitivo para obtener cualquier mercancía, bien o servicio en el mercado capitalista mundial, sin tener ninguna relación con su producción.

La finanza o financiación, es una forma de distribuir o comercializar la plusvalía mundial que se genera entre el costo de producción y el precio de venta de los bienes y servicios (margen de beneficio), que representan la riqueza o capital social (producción mundial o suma del producto interno bruto PIB) expresado o representado por el dinero o moneda circulante legal aceptado por todos los países y personas del mundo. Así, el aparato financiero mundial controla la economía y el poder social implementando su proyecto de ingeniería social imperialista y mafioso.

https://es.wikipedia.org/wiki/Finanzas

https://www.sage.com/es-es/blog/formula-para-calcular-el-margen-de-beneficio/

https://es.wikipedia.org/wiki/Margen_de_beneficio

Las finanzas son la disciplina que estudia la gestión y administración de recursos financieros, ya sea en individuos, empresas o estados. Implica la toma de decisiones relacionadas con la obtención, inversión y utilización de fondos para alcanzar objetivos económicos.

Aspectos clave de las finanzas:

Gestión de recursos:

Las finanzas se enfocan en la administración del dinero, los activos y las pasividades de una entidad.

Toma de decisiones:

Involucra la evaluación de inversiones, la planificación financiera, la gestión de riesgos y la optimización de la estructura financiera.

Objetivos financieros:

Ayuda a alcanzar metas como el crecimiento empresarial, la generación de riqueza y la satisfacción de necesidades financieras.

Áreas de aplicación:

Las finanzas se aplican en diversas áreas, incluyendo las finanzas corporativas, las finanzas personales, las finanzas públicas y las finanzas internacionales.

Relación con la contabilidad:

La contabilidad proporciona la información financiera, mientras que las finanzas utilizan esa información para tomar decisiones estratégicas.

Ejemplos de aplicaciones de las finanzas:

Finanzas personales:

Gestión del presupuesto familiar, inversión, ahorro y planificación para la jubilación.

Finanzas corporativas:

Planificación financiera, gestión de capital, análisis de inversiones y financiamiento de proyectos.

Finanzas públicas:

Gestión del presupuesto estatal, emisión de deuda y control de gastos públicos.

Finanzas internacionales:

Gestión de divisas, inversiones extranjeras y operaciones de comercio internacional.

Las finanzas son esenciales para la toma de decisiones financieras en la vida cotidiana, en la gestión de empresas y en la economía de un país.

el proceso creativo

Create your website for free! This website was made with Webnode. Create your own for free today! Get started